Según el estudio, del que se hizo eco The Guardian la semana pasada, las clases medias se han desvanecido a expensas de los más ricos, que han visto cómo su fortuna se multiplicaba hasta límites insospechados tras la crisis. Las conclusiones del informe también revelan cómo, por primera vez, la clase media ha escalado posiciones en países como China, que con 109 millones de personas bajo ese paraguas, ha superado a los EE.UU., cuya clase media está formada actualmente por 92 millones de personas.
El informe -que define la riqueza como el valor de los activos, incluyendo propiedades e inversiones en el mercado de valores, aunque excluyendo la deuda- refleja que el capital del 70% de la población adulta mundial (esto es, unos 3,4 millones de personas) apenas alcanza los 10.000 dólares, mientras que un 20% de esa población mundial se encuentra en la horquilla que va de los 10.000 a los 100.000 dólares. El 8% restante -unos 383 millones de adultos- atesoran una fortuna de más de 100.000 dólares.