Según recoge, entre otros, larazon.es, la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, ha calificado a esta indemnización como “la mayor de la historia”, y es que es ligeramente superior al acuerdo inicial al que habían llegado en julio el Ejecutivo estadounidense y BP, que por entonces ascendía a 18.700 millones de dólares.
Con esta decisión, se cierra el prolongado litigio por el derrame de petróleo que se produjo por la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, que extraía crudo para BP del pozo Macondo, en la que fallecieron 11 personas, y vertió cerca de cinco millones de barriles a las aguas del golfo de México.
“Esta histórica resolución es una respuesta fuerte y apropiada para el peor desastre ambiental de la historia de Estados Unidos”, destacó en una rueda de prensa Lynch, que al frente del Departamento de Justicia ha liderado los esfuerzos finales de las demandas civiles contra la petrolera británica.
Unas declaraciones a las que también se suman las de Penn Pritzer, secretaria de Comercio de EE.UU., quien ha afirmado que "cinco años después de uno de los peores desastres ambientales de la historia de nuestra nación, que se cobró 11 vidas y causó daños incalculables, hemos alcanzado un hito histórico con este acuerdo". Pritzer ha añadido, asimismo, que este acuerdo permite a las autoridades federales, estatales y locales "contar con los recursos necesarios para avanzar en la recuperación de los ecosistemas, las economías y los negocios de la región".
El 10 de abril de 2010, a menos de 50 millas de las costa de Louisiana, una explosión destruyó la plataforma petrolera Deepwater Horizon, matando a 11 personas y provocando el vertido de más de 3 millones de barriles de crudo en el Golfo de México durante casi tres meses.
La demanda civil contra BP fue interpuesta en diciembre de 2010 por Eric Holder, predecesor de Lynch. Los cinco estados del Golfo de México que también demandaron de manera conjunta a la petrolera británica son Alabama, Luisiana, Misisipi, Florida y Texas, todos ellos afectados por la marea negra.
El acuerdo, presentado ayer en una corte de Nueva Orleans (Luisiana), establece que BP debe de pagar al Gobierno federal 5.500 millones de dólares en sanciones bajo la ley federal “Clean Water Act” (”Ley del Agua Limpia”), que serán destinados a las labores de reparación y restauración de los estados afectados en el Golfo.
Bajo la ley “Restore Act” (”Ley de recuperación”), que el Congreso aprobó en 2012 tras el derrame, el 80 % de esta indemnización de 5.500 millones de dólares se invertirá en proyectos para la restauración ambiental y la promoción del turismo en estos cinco estados, con especial atención en el sector del marisco, muy dañado tras la tragedia.
Asimismo, la petrolera británica pagará a los cinco estados y al Gobierno federal 8.100 millones de dólares por daños a recursos naturales y, además, abonará 700 millones de dólares para afrontar los daños naturales que puedan ser detectados en el futuro pero que no se conocen en el momento del acuerdo.
Dentro del pacto al que han llegado Estados Unidos y BP, también figura el pago de 600 millones de dólares para hacer frente a las reclamaciones de reembolso de los gastos de evaluación de daños federales debido al vertido de crudo en el Golfo de México. Además, el acuerdo establece que la petrolera británica debe de abonar 4.900 millones de dólares a los cinco estados del Golfo de México y otros 1.000 millones para indemnizar a las entidades locales por los daños y perjuicios económicos que han sufrido como consecuencia del derrame.