40 camiones con residuos radiactivos pasarán anualmente por Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid y Extremadura, con el consecuente riesgo de accidente de tráfico.Los municipios afectados no han sido consultados y la organización les emplaza a que pidan una moratoria.El ATC supondría un despilfarro económico de 1.000 millones de euros, que asumiría la empresa pública Enresa.
En la web de esta iniciativa, y a través de un mapa interactivo, se reproducen las siete rutas para el transporte de residuos que ha designado la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) en su proyecto del cementerio nuclear. Estas rutas atravesarán un total de 216 municipios españoles, con más de seis millones de habitantes, que pueden consultarse en la web hecha por Greenpeace, así como los puntos negros de las carreteras por los que pasarán.
Los municipios por cuyos términos municipales pasarán los residuos no están participando en la toma de decisiones de este proyecto, ya que no han sido consultados. La organización ecologista solicitó, tanto en el periodo de consultas previas, como en el periodo de participación pública del Estudio de Impacto Ambiental, que se incluyeran a todos lo municipios afectados, pero esta petición no fue atendida por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. En la web de Greenpeace los ciudadanos pueden mandar un e-mail a los responsables políticos de estas localidades para pedirles que promuevan en los plenos de sus ayuntamientos el apoyo a una moratoria al proyecto de ATC.
“Los municipios afectados por el transporte de residuos radiactivos deben hacer oír su voz sobre el proyecto del cementerio nuclear. El derecho a la participación pública está reconocido por la ley, y es garante de las mejoras en seguridad de proyectos como el del ATC”, ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña antinuclear de Greenpeace. “Los accidentes no se pueden descartar, y en ese caso la evacuación, refugio y descontaminación para la población que vive a lo largo de dichas rutas es muy difícil”, ha añadido.