Según publica la prensa, este proyecto quiere instalar contenedores especiales para recoger los excrementos de perro y que dichos excrementos sean utilizados para generar parte de la energía que consume el alumbrado de los parques de Nueva York. Eso es posible de la misma manera que el estiércol de vacas y cerdos se utiliza como fuente de energía alternativa. Y es que el excremento canino también produce gas metano, que puede ser transformado en energía.
De momento, se invertirán unos 100.000 dólares en instalar contenedores en tres parques de Nueva York, para comprobar si la iniciativa tiene éxito.
Se calcula que la ciudad de Nueva York tiene más de 600.000 perros que generan más de 100.000 toneladas de excrementos. Su recogida de las papeleras supone un coste de 100 dólares la tonelada.