H&M quiere cerrar el ciclo textil, en el que las prendas que ya no van a volver a ser utilizadas se puedan reciclar en nuevas prendas. El objetivo es reducir el impacto medioambiental de la industria de la moda, limitando los residuos que acabarían en el vertedero y ahorrando recursos naturales en la producción textil.
Desde 2013, todos los clientes de H&M en todo el mundo pueden llevar a las tiendas las prendas que no volverán a llevar, independientemente de su estado o de su marca, gracias a la iniciativa de recogida de ropa usada. Hasta el momento, se han recogido más de 14.000 toneladas de forma global, según informa la compañía.
A día de hoy, H&M puede utilizar un 20% de algodón reciclado procedente de prendas recogidas a través de dicha iniciativa, y está invirtiendo en nueva tecnología para incrementar este porcentaje sin comprometer la calidad final de la prenda, aseguran. El objetivo de H&M es aumentar el número de prendas realizadas en al menos 20% de materiales reciclados en un 300% comparado con 2014.