El mecanismo de desarrollo limpio (MDL en sus siglas en inglés), que fue lanzado como parte del Protocolo de Kyoto, permite a los países obtener créditos a través del cumplimiento de sus objetivos de materia de emisiones de CO2, concediendo así financiación a programas que promuevan la reducción de emisiones en los países en desarrollo, en concreto de aquellas naciones de la región Asia-PAcífico interesadas en identificar y diseñar este tipo de proyectos.