Además, según explican, los motores diésel SKYACTIV-D continúan siendo “los únicos del mercado que no añaden ningún costoso sistema de postratamiento basado en NOx Traps (LNT) o sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR)”, que añaden coste, peso y encarecen el mantenimiento de los vehículos.
Mazda, continua el comunicado, “continúa viendo un margen considerable en la mejora de la eficiencia del motor y la reducción del peso (dos de los puntos que centran la atención de las actividades de I+D de la marca), y los ingenieros de Hiroshima ya están trabajando en la evolución de esta tecnología para conseguir una próxima generación de modelos que logre una eficiencia equiparable a un vehículo eléctrico”.