Esta es la primera vez que los empleados de GSK participan en estos campamentos con Save the Children, como parte de su “Orange Day”, jornada que les concede la compañía para realizar alguna actividad destinada a ayudar a los más desfavorecidos.
La alianza global firmada entre GSK y Save the Children tiene como objetivo ampliar las coberturas vacunales, desarrollar formulaciones pediátricas de medicamentos, incrementar la formación de profesionales sanitarios y atender las necesidades de los niños en los países del mundo más desfavorecidos. En palabras de Andrés Conde, director general de Save the Children, “gracias a esta colaboración, ambas organizaciones trabajan juntas de una forma diferente a como se ha hecho hasta ahora, compartiendo experiencia, conocimientos y recursos para hacer frente a algunas de las principales causas de mortalidad infantil”.
Pero además, GSK se ha comprometido a realizar una aportación económica anual a través de donaciones corporativas y contribuciones voluntarias de sus empleados. Con este fin, la compañía puso en marcha el programa interno de recogida de fondos “Orange United”, un llamamiento a los empleados de GSK en todo el mundo para que se involucren en este proyecto a través de iniciativas locales que contribuyan a recaudar un millón de libras cada año. Por su parte, la compañía se ha comprometido a duplicar todo el dinero que hayan donado los empleados. El cien por cien del dinero recogido contribuirá a financiar los proyectos de asistencia sanitaria infantil que Save the Children tiene en todo el mundo.
Según Cristina Henríquez de Luna, presidenta y consejera delegada de GSK España, “la implicación de los empleados de GSK España en este programa es encomiable. Todos las donaciones que se realizan se destinan a proyectos para acabar con la pobreza infantil que Save the Children desarrolla de manera íntegra en nuestro país. Hasta la fecha se ha duplicado la recogida de fondos con respecto al 2014”.