La jornada participativa ha tenido como objetivo ayudar a cubrir las necesidades de los propietarios forestales en el control de plagas, y concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de mantener el equilibrio del ecosistema.
Los asistentes pudieron aplicar la teoría aprendida mediante la colocación de trampas para procesionaria y de cajas nido para aves insectívoras. Las mariposas de procesionaria, al alimentarse de las hojas de los pinos, pueden perjudicar la vitalidad de los pinares en el caso de que su población aumente de forma incontrolada, y estas dos actuaciones, ayudarán a mantener el equilibrio del ecosistema.
La jornada ha contado con la participación de 38 personas, entre ellas, 20 voluntarios de la compañía, el director de la Región Centro, de las tiendas participantes, así como Alex Munujos, Responsable del Área de Responsabilidad Social Corporativa de Brico Depôt y dos miembros del Grupo Kingfisher.
Álex Munujos, responsable del Área de Responsabilidad Social Corporativa de Brico Depôt, ha comentado que esta actividad “se enmarca dentro de la estrategia de sostenibilidad de la compañía y el Grupo Kingfisher, la cual pretende tener un carácter regenerativo y responsable con los bosques. Somos conscientes de las dificultades que tienen los propietarios forestales a la hora de llevar a cabo actuaciones de este tipo, y es por esto que Brico Depôt reafirma una vez más su compromiso por contribuir socialmente en los territorios donde opera, y garantizar el acceso a los recursos naturales fundamentales para su actividad”.