Desde la compañía, la director de la subdivisión de carreteras, Rolf Mars, destaca como ventajas que las calzadas de plástico reciclado serian más ligeras, además de acortar los tiempos de construcción de las vías, puesto que las superficies de plástico se fabricarían en plantas especializadas y no en el mismo lugar de la carretera, como se tiene que hacer con el asfalto tradicional.
El proyecto se encuentra aún en una fase conceptual, pero VolkerWessels confía que dentro de tres años ya sea una realidad y pueda existir ya la primera vía reciclada. La ciudad de Rotterdam, en Holanda, ya ha manifestado su interés en el proyecto.