Durante su intervención, el doctor Capdevila presentó los retos que supone para el enfermo y también para su familia y su entorno social el hecho de morir dignamente en casa. Hoy en día, la muerte de un enfermo ocurre, mayoritariamente, en centros hospitalarios o sociosantiarios. Un cambio de paradigma supondría una adaptación de las personas más cercanas al enfermo a una nueva realidad. Capdevila también destacó las ventajas emocionales que aporta el hecho de morir dignamente en casa y remarcó que el domicilio habitual es el ambiente donde se recoge el trayecto vital de la persona.
“Cada vez más, los médicos están más lejos del enfermo”, aseguró el doctor, argumentando que esto está causado por el avance de las técnicas de diagnóstico médico y eso conlleva a que cada vez más enfermos decidan pasar el proceso final de vida en su hogar.
Grupo Mémora organiza conferencias dentro del marco de las reuniones de su Consejo Asesor, una entidad que ayuda a romper el tabú que todavía existe alrededor de la muerte. También para crear líneas estratégicas que promuevan valor añadido en la relación de la compañía con sus prescriptores.