La política, basada en el Convenio para la Protección de la Maternidad de la Organización Internacional del Trabajo, establece las normas mínimas que deben implementarse en todos los centros de trabajo de Nestlé en el mundo, en 2018.
También contempla la protección del empleo, acuerdos de trabajo flexible y acceso garantizado a salas de lactancia materna durante las horas de trabajo en las oficinas centrales de la Compañía y en centros de trabajo con más de 50 empleados. Nestlé tiene actualmente más de 190 salas de lactancia materna en sus centros de trabajo a nivel mundial.
Peter Vogt, director de recursos humanos del grupo, manifestó que: «esta Directiva nos ayudará a brindar un mayor apoyo a las madres y sus familias en nuestros centros de trabajo de todo mundo y refuerza nuestro apoyo a la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del niño.»
Si bien en nuestro país “prácticamente todas estas medidas se ven superadas por la legislación vigente o por mejoras implantadas desde hace años por Nestlé España, no hay duda de que esta nueva política constituye un importante avance para los trabajadores de la Compañía en muchos países del mundo”, argumenta la compañía a través de un comunicado.