Las barreras de acceso a la salud en Haití, país en el que el fallecen 52 niños por cada 1.000 nacimientos y la maternidad es la segunda causa de fallecimiento entre las mujeres, es uno de los mayores problemas para la población. Además del hospital comarcal, el proyecto ya cuenta con un centro ambulatorio en funcionamiento desde 2012 y contempla el desarrollo de un programa de salud capaz de ofrecer atención sanitaria en Belle-Fontaine.
José Miguel Isidro, presidente del Grupo Europac, señala que “en Haití, es el país más pobre del continente americano y uno de los que presenta menor índice de desarrollo del mundo según Naciones Unidas, aún persisten las secuelas devastadoras del terremoto de enero de 2010. Por estos motivos, creemos que es necesario aportar nuestro grano de arena facilitando el acceso de los haitianos a la atención hospitalaria necesaria para mejorar en la medida de lo posible su calidad de vida”.
La compañía ha realizado la donación a través de la Fundación del Rotary Club y el Rotary Club de Valladolid, que trabaja en la financiación de la iniciativa desde 2010, cuando a raíz del terremoto que provocó la muerte de 220.000 haitianos surgió el proyecto gestionado por las Hermanas Carmelitas de la Caridad Verdunas.