La Fundación Luz Casanova trabaja por una sociedad sin exclusión. En el Centro de Día de la Fundación acuden personas que están en situación de exclusión social, con graves carencias económicas sociales o familiares. La Fundación Luz Casanova y Escuela Ideo se han unido por esta causa en torno a la idea de que “Por narices, vamos a cambiar el mundo”. Quieren transmitir de manera sencilla que todas y todos nos podemos implicar y que es cuestión de voluntad. “Si queremos, podemos”, aseguran.
Desde la Escuela Ideo quieren apoyar económicamente al Centro de Día de la Fundación Luz Casanova. Para ello van a vender narices de color verde, el color de la esperanza, a todo aquel que quiera colaborar a favor de la integración. Cada nariz sólo cuesta un euro.
Escuela Ideo quiere sensibilizarse y sensibilizar a su entorno de esta realidad social. Hay personas en la calle, en nuestro entorno cotidiano a las que a veces confundimos con el mobiliario urbano. Hay personas en la calle a las que nadie le dirige una sola palabra. Son personas que un día tuvieron un trabajo, una familia, pero un revés en su vida les llevó a la calle y este es el comienzo de una espiral que lleva a un deterioro progresivo y muchas veces a la muerte. Algunas y algunos tienen la fuerza necesaria para pedir ayuda y acuden a un centro, como es el Centro de Día de la Fundación Luz Casanova. Para muchos este es el comienzo de la salida del túnel. No es fácil, cuesta tiempo, mucho tiempo, y también cuesta dinero. El comedor atiende una media de 150 comidas diarias, se dan cursos de español, informática, se les posibilita herramientas para la búsqueda de empleo. Pueden asearse diariamente en el Centro y lavar su ropa, entre otros servicios. Hay voluntarios que colaboran pero también un número de profesionales con los que dialogar, plantearles sus problemas, buscar soluciones y acompañarles en su proceso.
Escuela Ideo pretende extender la campaña “Por narices, vamos a cambiar el mundo” a todo el Colegio, a todos los alumnos y alumnas, profesores, familias, amigos, etc., pero también quieren traspasar esas paredes: invitan a otros colegios, empresas, grupos, personas, a unirse para cambiar el mundo “por narices”.