“Es un orgullo para mi ser embajadora de Greenpeace y contribuir con mi granito de arena a salvar el Ártico, por ello me uno a esta expedición con mucha ilusión. Aunque se trata de un reto para mí, creo que es un desafío para todos conseguir que se declare este ecosistema único como Santuario. Tenemos que proteger nuestro planeta y concienciarnos del cambio climático, ya que su futuro nos afecta a todos y está en nuestras manos poder mejorarlo”, declaró en rueda de prensa la medallista olímpica, Gemma Mengual.
Acompañadas de una científica experta en ecosistemas en peligro, una galardonada periodista internacional, una pastora de renos y una cantante tradicional indígena (ambas pertenecientes a la comunidad ártica Sami), Elena Anaya y Gemma Mengual conocerán de primera mano la belleza de un entorno muy especial y las amenazas a las que se enfrenta.
Su destino será Finlandia, cuyo Gobierno es un ejemplo de compromiso por la protección del Ártico y donde las temperaturas están subiendo dos veces más rápido que en cualquier lugar del mundo. Visitarán el helado lago Inari de Laponia y la parte noruega del Océano Ártico. Allí, se enfrentarán al frío y a largas jornadas para conocer la cultura tradicional ganadera Sami, con quienes recorrerán el lago en trineos de renos y acamparán en tiendas tradicionales sobre el hielo.
Por otra parte, eis activistas de Greenpeace abordaron un buque de Shell en medio del océano Pacífico cuando se dirigía, según denuncia la ONG a través de un comunicado, a perforar el Ártico. Los seis activistas pudieron escalar los 40 metros de altura del buque y allí montaron un campamento donde, según la ONG, “van a permanecer el mayor tiempo posible”. Los activistas llevan suministros para varios días y un equipo para comunicar en tiempo real su situación.