Estas dos organizaciones piden al gobierno español que, como miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tenga un rol proactivo para lograr una solución política, asegurar la protección eficaz de los civiles y mejorar el acceso humanitario. Asimismo, piden más fondos para la crisis así como aumentar la cuota de refugiados reasentados en España. “España, en su rol en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y especialmente como co líder del dossier humanitario para Siria, debe tener un papel proactivo para lograr un acuerdo político, mejorar el acceso humanitario y dotar con más fondos la respuesta internacional. Su implicación con la población siria también pasa por aumentar la cuota de refugiados que debe asumir el gobierno a través de su programa de reasentamiento”, explica Paula San Pedro, responsable de Incidencia Política para Acción Humanitaria.
En un duro informe, Supenso en Siria, las 21 organizaciones firmantes del informe señalan que tanto las partes en conflicto como los Estados miembros de Naciones Unidas han fracasado a la hora de aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad y denuncian su incapacidad para aliviar el sufrimiento de la población civil siria tras cuatro años de crecientes enfrentamientos. De hecho, a pesar de las tres resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en 2014, en las que se pedían acciones para garantizar la protección y la asistencia a la población civil siria, se ha reducido el acceso humanitario a extensas zonas del país. Mientras, el número de víctimas mortales y de personas desplazadas o que precisan ayuda ha aumentado hasta niveles sin precedentes.
Según alertan las organizaciones, las estadísticas revelan que tanto las partes beligerantes como los miembros del Consejo de Seguridad y otros Estados miembros de las Naciones Unidas han ignorado o menoscabado las resoluciones, lo que ha posibilitado que 2014 haya sido el peor año del conflicto desde que se desencadenara la crisis en Siria hace cuatro años.
De acuerdo con datos recogidos, en 2014 hubo 76.000 víctimas mortales de un total de 220.000 registradas durante los cuatro años de conflicto. Frente a esto, el acceso a la ayuda humanitaria no ha mejorado, con 4,8 millones de personas que residen en áreas definidas por las Naciones Unidas como de "difícil acceso"; 2,3 millones más que en 2013. Al mismo tiempo, las necesidades humanitarias se han incrementado y 5,6 millones de niños y niñas precisan de ayuda humanitaria, un 31% más que en 2013. Y en cuanto a la financiación de la ayuda, en 2013 se aportó el 71% de los fondos necesarios para asistir a la población civil en Siria y a la población refugiada en los países vecinos. En 2014, los fondos aportados disminuyeron hasta el 57%.
"La triste realidad es que el Consejo de Seguridad no ha sido capaz de asegurar la aplicación las resoluciones. El pasado año fue el más aciago de esta horrible guerra. Las distintas partes del conflicto han actuado con impunidad e ignorado las demandas del Consejo de Seguridad. La población carece de protección alguna y su acceso a la ayuda humanitaria no ha mejorado", señala Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para Refugiados.
"Muchos niños y niñas de todo el país han tenido que interrumpir sus estudios porque no podemos llegar hasta ellos. Muchas escuelas han sido destruidas y los padres tienen miedo de enviar a sus hijos a clase por el temor de que estas sufran ataques", afirma David del Campo, director de Cooperación Internacional y Acción Humanitaria de Save the Children. "Mientras el heroico personal humanitario arriesga su vida para proporcionar ayuda y servicios básicos, millones de sirios y sirias permanecen fuera de su alcance, no solo debido a los combates y al empeoramiento de la situación sino, también, a la falta de financiación y a los obstáculos burocráticos", ha añadido del Campo
Por ello, las 21 organizaciones piden al Consejo de Seguridad que pase a la acción. "Ahora mismo las palabras del Consejo de Seguridad carecen de valor. Durante el pasado año hemos visto escasas acciones por parte de las partes beligerantes o de los Gobiernos que tuvieran efecto alguno a la hora de abordar la creciente crisis humanitaria en Siria. ¿Qué aporta una resolución que no se lleva a la práctica y es fundamentalmente ignorada a una madre que ha perdido su casa y cuyos hijos padecen hambre? Es hora de que poderosos Gobiernos dejen de alimentar el conflicto, incrementen de manera significativa la asistencia humanitaria para satisfacer las necesidades más inmediatas de la población y presionen a las partes en conflicto para que acuerden una solución política. Rusia, Estados Unidos y otros Estados tienen la influencia política y diplomática necesaria para hacer de las demandas incluidas en las resoluciones una realidad. No hay tiempo que perder", subraya Paula San Pedro, responsable de Incidencia Política para Acción Humanitaria.
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