El salario mínimo está establecido a nivel federal en los 7,25 dólares la hora trabajada. Ahí está estancado desde hace seis años. La Casa Blanca quiere llevarlo por encima de los 10 dólares, con el argumento de que en las condiciones económicas actuales no se justifica una remuneración tan baja y busca en paralelo que sirva para reducir la brecha en los ingresos.
Se calcula que el 2,4% de los asalariados reciben esa paga mínima o incluso menos. Son, además, contratos a tiempo parcial. Por no mencionar el estancamiento general de los sueldos pese a la solidez de la recuperación económica, uno de los factores que está obligando a la Reserva Federal a ser muy prudente antes de proceder a la subida de tipos de interés.