La base del proyecto es la promoción de buenas prácticas en el día a día de los centros, incentivando y premiando a los equipos de profesionales que consigan una mayor reducción porcentual de sus consumos. Entre otras prácticas, se recomienda apagar la climatización e iluminación de las estancias no ocupadas, racionalizar el uso de los grifos al cocinar y limpiar, racionaliza el uso de las campanas extractoras y otros electrodomésticos, controlar exhaustivamente la temperatura de las salas, reducir el tiempo de apertura de puertas de las cámaras frigoríficas, la utilización de lavadoras a plena carga, etc.
Según informa la compañía, los resultados del proyecto han sido muy satisfactorios. Algunos de los centros de la compañía han reducido sus consumos en más de un 15%.Tras el primer semestre de implantación, la compañía ha conseguido una reducción total de consumos de un 6%, alcanzando un ahorro energético de 2.080.010 kWh, 12.700 metros cúbicos de agua y 400 toneladas de CO2.