Tal y como se observa en el gráfico existe una combinación, una ecuación perversa que se ha cumplido a lo largo de los últimos años, por la cual la crisis económica ha significado menor presencia femenina directiva y mayor desigualdad salarial. La tímida recuperación permite vislumbrar un cambio de tendencia en ese sentido.
En el resto de categorías profesionales se mantiene la diferencia retributiva entre sexos en niveles muy similares a los años anteriores: el 14,2% en mandos intermedios (37.683 € frente a 32.988) y el 11,2% en empleados (23.138 € frente a 20.811). En cuanto a la presencia de la mujer, ésta ocupa el 24,7% de las posiciones intermedias y representa el 41,3% del total de empleados del país.
Según Ernesto Poveda, presidente de ICSA Grupo y director del informe, los datos del mismo confirman que, dentro de la población ocupada, las mujeres han sido las más perjudicadas por la crisis, si bien considera positivo el leve aumento de su presencia en puestos directivos. “Ya es el segundo año” señala “y creo que estamos asistiendo a un cambio de tendencia. La crisis ha sido un escenario especialmente duro para la mujer pero la recuperación, si la hubiera como están indicando ciertos organismos, podría significar una mayor cuota de presencia femenina”.
En opinión de Aline Masuda, profesora de EADA y colaboradora del informe, los resultados están íntimamente ligados a la situación económica que “hizo renacer modelos de gestión conservadores, más masculinos; se volvió al ‘control’, a la rigidez, a la disponibilidad absoluta. En un entorno así, la mujer tiene las de perder ya que valora más otros aspectos como la conciliación y la flexibilidad”. Masuda considera un error mantenerse en modelos anticuados cuando las empresas más exitosas basan su filosofía laboral en aspectos como la flexibilidad y la creatividad, huyendo de la rigidez y el control. De igual forma, la profesora entiende que la mayor igualdad no debería depender de una recuperación económica sino “de un cambio en la forma de concebir y gestionar la empresa”.
Al igual que en las ediciones anteriores, el informe salarial analiza las diferencias retributivas con los países vecinos Francia e Italia. En números absolutos, a las directivas españolas se les paga peor y la diferencia con sus compañeros varones es mayor.