Una de las novedades que presenta el informe de la OIT es que este año se ha usado una nueva metodología para conocer la desigualdad salarial, distinguiendo entre factores explicables que configuran el capital humano (experiencia, nivel de ocupación, intensidad laboral, sector industrial, etc.) y no explicables. Si una mujer es idéntica a un hombre en los factores de capital humano, esta mujer tendría que recibir un salario similar al de un hombre con similares características de productividad. En el informe se buscó comprobar si esto es así y se entró a “limpiar” de la brecha salarial cualquier factor que pudiera determinar una diferencia entre las habilidades de los hombres y de las mujeres, parte “explicada”, para identificar si existe una parte “no explicada” y de cuánto se trata.
El director de la Oficina de la OIT para España, Joaquín Nieto, ha señalado que “en el caso de España, observamos que si tomamos en consideración los factores objetivos de capacitación de hombres y mujeres, no tendría que haber una brecha salarial. De existir, alguna brecha, ésta debería ser a favor de las mujeres pues cuentan con algo más de capacitación que los hombres. Es decir, en ese caso las mujeres tendrían que recibir un salario un 2% mayor que los hombres”.
Si se toman en consideración las características que determinarían objetivamente una diferencia de salario entre hombres y mujeres, se observa que en España, como en Suecia o Noruega, las mujeres tendrían que cobrar más que los hombres por un trabajo igual o de valor equivalente, puesto que las características que las capacitan dentro del mercado laboral (ej., educación, experiencia, por ocupación, etc.) están por encima de aquellos hombres que son comparables con ellas en la escala salarial. “Ese margen superior de capacitación tendría que implicar un mayor salario, que en cambio no reciben”, ha añadido, Rosalía Vázquez, econometrista experta en salarios de la OIT y una de las autoras principales del informe.
Otra novedad del informe es que analiza el comportamiento de la brecha salarial según el nivel de ingresos y se observa que a medida que aumenta el salario aumenta la brecha salarial. En el caso de España se observa que el aumento de la brecha salarial es más acusada que en el resto de Europa. “Los hombres que están en el decil salarial más bajo (1st decile) cobran de media 175 euros más que las mujeres, de los cuales 25 euros responden a una parte “explicable” (mayor experiencia, formación...) y 150 euros responden a la parte de factores de capital humano “no explicables” ha explicado Vázquez. “Este ejercicio estadístico solo tiene valor si sirve para para sensibilizar y hacer políticas”, ha concluido.
En el nuevo informe publicado por la OIT, La brecha salarial relacionada con la maternidad. Un análisis de los problemas, teorías y datos internacionales, se recopila la información existente sobre la brecha salarial entre mujeres con carga familiar (hijos/hijas) y sin carga familiar. Se constata que existe una penalización por maternidad que además aumenta con el número de hijos. Una madre con dos hijos experimenta una mayor penalización salarial que una madre con un solo hijo.
A nivel de la UE, según la literatura existente se constatan realidades muy diferentes, desde una penalización salarial del 25% en el Reino Unido en el caso de las madres comparadas con las mujeres sin hijos, a una bonificación salarial en Francia, Italia o Dinamarca para aquellas mujeres con hijos. En el caso de España, la brecha salarial entre entre mujeres con hijos y sin hijos se estimada del 5%. Estas diferencias entre países se explican tanto por las diferentes políticas públicas de apoyo a la maternidad como por la diferente estructura y organización del mercado de trabajo.