Según este análisis, que recopila información procedente de diferentes fuentes como satélites o submarinos, el espesor del hielo de toda la cuenca del Ártico se ha estado reduciendo prácticamente medio metro de media anual desde el año 2000.
Otro de los datos que aporta el estudio de la Universidad de Washington es que desde 1975 el espesor promedio anual de sólo la parte central de la cuenca ha caído de los 0,27 metros a los 0,10, unas cifras que suponen una reducción del 65%. Además, se trata de un porcentaje muy alejado de las previsiones que se habían hecho para el período 1975 – 2000, que se había estimado del 36% de reducción.