Según el informe, que recoge los datos de la situación de más de mil mujeres de entre 18 y 65 años y que participan en alguno de sus programas de intervención social, el 90% de las mujeres atendidas por Cruz Roja Española viven en un hogar que está por debajo del umbral de la pobreza, una cifra que supone ocho puntos porcentuales más a los del conjunto de la población atendida por Cruz Roja, lo que significa que tienen ingresos inferiores a 676 euros al mes. Una situación que también se repite entre las mujeres con trabajo.
Sólo el 28,9% de las mujeres atendidas dispone de un empleo, siendo una de cada dos empleada en el servicio doméstico y de cuidados a personas. Además, cerca del 32% no puede conciliar su vida personal con la laboral. Pero tener trabajo no es tampoco una garantía de no vivir en la pobreza ya que, como destaca la ONG, la tasa de trabajadoras pobres es del 79,9%. Entre aquellas que han perdido su trabajo, el 9,2% atribuye su despido a embarazos o tener hijos pequeños. Además, las familias monomarentales están entre las más afectadas por el desempleo y la baja intensidad de empleo en el hogar.
La mayoría de las entrevistadas tiene hijos menores de 16 años a su cargo (hasta un 65,8%) o personas mayores, enfermas o con discapacidad (un 34,2%). El 73,5% de las mujeres se encargan solas de mantener su hogar y cuidar a sus hijos.