03/03/2015 09:00:38

Las mujeres españolas tardan 17,8 meses en volver a encontrar trabajo

IX Perfil Adecco sobre la mujer trabajadora

Las mujeres españolas tardan de media 17,8 meses en volver a encontrar trabajo. Es una de las principales conclusiones del IX Perfil Adecco sobre la mujer trabajadora y que Adecco ha dado a conocer días antes de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el próximo 8 de marzo. El estudio también destaca otros datos como que el perfil de las mujeres desempleadas en España se corresponde con el de una mujer de más de 45 años, con formación hasta la primera etapa de la educación secundaria y que lleva más de dos años buscando empleo sin encontrarlo.

En base a los datos publicados en la última Encuesta de Población Activa, que elabora el Instituto Nacional de Estadística, Adecco –en colaboración con los investigadores de Barceló y asociados- ha detallado cuál es el papel de la mujer española dentro del mercado de trabajo. Además de aportar datos sobre el perfil de las mujeres sin empleo (que suman 2,7 millones), también destaca que para aquéllas que ahora mismo están trabajando, el perfil mayoritario es el de una asalariada de entre 35 y 44 años, con estudios superiores y que trabaja en el sector servicios.

Desempleo según edad

El grupo más numeroso de mujeres sin trabajo son las que tienen entre 35 y 44 años de edad, con 745.200 personas (el 27,7% de todas las mujeres en paro). Con un número parecido, 703.300 mujeres sin empleo, se encuentra la franja de edad de entre 25 y 34 años (26,1%). Es decir, que más de la mitad de las mujeres desempleadas (53,8%) tiene entre 25 y 44 años de edad. Y las mujeres de más de 45 años sin empleo representan el 31,6% de todo el desempleo femenino.

En doce comunidades autónomas, el grupo de mujeres de entre 35 y 44 años es también el que congrega a mayor cantidad de desocupadas. En Cantabria y Galicia superan el 30% del paro femenino (30,8% y 30,6%, respectivamente). La Rioja es el único caso en el que el número más amplio de mujeres sin empleo tiene entre 45 y 54 años (28,7%). Aragón, Baleares, Castilla y León y Navarra, por su parte, se diferencian porque tienen en la franja de 25 y 34 años a la mayor cantidad de desempleadas. La Comunidad Foral, con el 30,7%, es el caso más extremo.

Tasa de desempleo femenino

Teniendo en cuenta el número de ocupadas y paradas de cada grupo de edad se puede calcular la tasa de paro. Desde esta perspectiva se obtiene una relación inversa entre edad y tasa de paro, es decir que, a mayor edad, menor tasa de desempleo y viceversa.

La tasa de paro media de 2014 en nuestro país para las mujeres es del 25,4%. Sin embargo, para el grupo de edad de entre 16 y 19 años, ésta alcanza un impactante 72,2%. Es decir que, de cada 4 mujeres de esa franja de edad que quiere trabajar, apenas 1 lo consigue. En la franja de edad de entre 20 y 24 años la proporción de paradas con respecto al empleo total es del 49,6%, o lo que es lo mismo, sólo una de cada dos mujeres que quiere trabajar en ese rango de edad lo consigue. Los cuatro siguientes grupos de edad tienen tasas de paro más parecidas entre sí, alcanzando un máximo del 27,2% para las mujeres de entre 25 y 34 años y un mínimo del 18,8% para las de 55 y más edad. En todas las comunidades autónomas se repite el hecho de que la mayor tasa de paro femenino se encuentra entre el colectivo más joven, aunque hay amplias diferencias entre ellas.

La importancia de la formación

De los 7,9 millones de mujeres que trabajan en España, el grupo más nutrido, con 3,7 millones (46,5%) es el de aquellas con estudios universitarios. Los dos grupos de educación secundaria tienen una cantidad de mujeres muy similar (poco más de 1,8 millones cada uno, lo que supone unas décimas más del 23%), en tanto que las restantes 538.700 mujeres ocupadas han completado como máximo la escuela primaria (6,8%).

En cambio, de  los 2,7 millones de mujeres sin empleo que hay en España, casi un millón tiene la primera etapa de la educación secundaria como máximo nivel formativo (35,4% del total de paradas). Por otra parte, 716.500 mujeres sin empleo (26,6%) han alcanzado la educación universitaria.

En once comunidades autónomas se repite el patrón de que el grupo más numeroso de desocupadas es el que cuenta con la primera etapa de la educación secundaria. En Extremadura tiene ese nivel formativo el 49,9% de las mujeres paradas y en Andalucía el 40,7%. En las restantes seis autonomías, el mayor número de mujeres sin empleo tiene educación universitaria o superior. Los ejemplos más marcados son Asturias (40,4%) y el País Vasco (39,5%).

En todas las comunidades se repite la circunstancia de que las mujeres con no más de educación primaria constituyen el grupo de paradas menos nutrido. Sin embargo, esto no debe llevar al equívoco de considerar que la formación no es relevante a la hora de conseguir un puesto de trabajo. Que haya más mujeres paradas con formación universitaria que con educación primaria tiene que ver con el elevado nivel educativo de la población. En efecto, cuando observamos la tasa de paro según el nivel educativo vemos que, a medida que esta crece, la proporción de desempleadas disminuye. Mientras las mujeres con hasta educación primaria sufren una tasa de desempleo del 39,4%, las que tienen educación superior sobrellevan una del 16,3%.

Perfil de la mujer trabajadora

En la actualidad trabajan en España 7,9 millones de mujeres. El grupo más numeroso de ocupadas corresponde a aquéllas de entre 35 y 44 años de edad, quienes suman 2,5 millones, el 31,6% del total. Le sigue el de mujeres de entre 45 y 54 años, con poco más de 2 millones de personas (26,2%). Si a estos dos grupos añadimos el de mujeres ocupadas de entre 25 y 34 años de edad (que suman 1,9 millones y que supone el 23,8% del total de ocupadas) tenemos que el 81,7% de las mujeres que trabaja en nuestro país tiene entre 25 y 54 años.

La mayor parte de las trabajadoras son asalariadas (87%), casi 6,9 millones de personas. El millón restante (12,1% de las mujeres ocupadas) corresponde en su casi totalidad a emprendedoras. Por último, hay un pequeño grupo de 72.125 mujeres (0,9%) que está integrado por miembros de cooperativas, mujeres que ayudan en negocios familiares o que desempeñan tareas voluntarias, etc. 

Entre las asalariadas, el colectivo más numeroso es el de las que trabajan en el sector privado, con 5,3 millones, el 67,2% del total de ocupadas. El 19,8% que completa el grupo de mujeres que trabaja en relación de dependencia corresponde a asalariadas del sector público, que suman casi 1,6 millones.

Por su parte, las emprendedoras pueden desagregarse en dos grupos: empleadoras y autónomas (sin empleados a su cargo). El más nutrido de los dos es el último, con 680.600 mujeres autónomas (8,6% de todo el empleo femenino). Las féminas con empleados a cargo suman 273.975, un 3,5% del total.

Análisis por ocupación

La Organización Mundial del Trabajo clasifica todas las ocupaciones en diez grandes categorías. De ellas, la más significativa en el empleo femenino es, con amplia diferencia, la de Trabajadores de Servicios y Ventas, con el 29,8% del total (incluye, entre otras, a camareras, peluqueras y dependientes, pero también a azafatas, bomberos y policías). Son más de 2,3 millones de mujeres las que tienen ocupaciones que entran en esta categoría.

La siguiente categoría en importancia, con 1,7 millones de personas, es la de mujeres con tareas Técnicas y Profesionales científicas e intelectuales, que supone el 21,1% de todo el empleo femenino (aquí se incluyen, por ejemplo, a ingenieras, médicos, odontólogas, abogadas, economistas, profesoras, etc.). Las Tareas elementales (donde se agrupan, entre otras, a empleadas domésticas, limpiadoras, vigilantes, etc.) conforman el tercer grupo con más mujeres, con un total de casi 1,4 millones (17,3%). Es decir, que prácticamente, 7 de cada 10 mujeres que trabaja (68,2%) lo hace en una de las tres primeras categorías.

La categoría de Servicios y ventas es la que ocupa al mayor porcentaje de mujeres en todas las autonomías excepto en la Comunidad de Madrid, donde lidera el grupo de tareas Técnicas y Profesionales científicas e intelectuales, que ocupa al 25,8%.

Una abrumadora mayoría de mujeres trabaja en el sector de los Servicios. Efectivamente, de los 7,9 millones de ocupadas, más de 7 millones lo hacen en este sector. Un número que equivale al 89,3% de todas las mujeres ocupadas. Por otra parte, hay 584.800 mujeres que desempeñan su actividad en la Industria2 (7,4% del empleo femenino). El porcentaje de mujeres que trabaja en los sectores de la Agricultura3 y la Construcción es marginal: 2,2% en el primer caso (con un total de 177.400 personas) y apenas el 1,1% en el segundo (las restantes 83.400). Los datos de las diferentes autonomías repiten la presencia ampliamente mayoritaria de los Servicios en el empleo femenino.

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