La iniciativa ha sido respaldada por el gigante informativo de los negocios Bloomberg, que ha invertido más de 4 millones de euros en Little Sun. Cada luz da cerca de cuatro horas de luminosidad a la máxima potencia y unas diez horas a la mínima, y cuesta algo más de 10 euros. Un coste que surge, según explican sus creadores, de los costes de producción y transporte. En declaraciones a El País, Felix Hallwachs, CEO de Little Sun, admite que en Alemania les acusan de vender algo “a gente pobre”, lo cual consideran “terrible e inmoral”. A ello responde: “Dos hechos al respecto: Uno, no nos gusta hablar de pobres; todos tienen las mismas aspiraciones y sueños que cualquiera de nosotros. Dos, estas familias tenían que gastarse de media un dólar a la semana en alguna fuente de iluminación. Y nosotros con un gasto de 12 semanas les damos luz como mínimo para dos años”.
Paralelamente, en colaboración con la compañía especializada en crear ventanas VELUX, Little Sun ha lanzado un concurso mundial para diseñar lámparas que funcionen con energía solar, informa El País. Han recibido ya 300 propuestas de proyectos y la ganadora será producida a gran escala y 29.000 ejemplares serán llevados a comunidades africanas sin electricidad.
