Pero tras cuatro décadas de programas gubernamentales, grandes inversiones de recursos y una persecución estricta contra estos cazadores furtivos, el país asiático ha logrado aumentar un 30% la población de este mamífero y convertir el subcontinente indio en su principal hogar en el planeta.
Según informa EFE, el último censo publicado estima que hay 2.226 tigres de Bengala en India, lo que supone un 10% más que el último censo registrado en 2010, esto es un incremento de unas 500 especies en los últimos cinco años. Detrás de estas cifras se encuentra el llamado Proyecto Tigre, un programa de conservación iniciado en 1973 por el gobierno del país para garantizar la preservación de la especie. Entre las medidas para lograrlo se encuentran patrullas destinadas a luchar contra la caza furtiva aunque, como denuncian las asociaciones conservacionistas, los cazadores suelen ir muy bien armados organizados, por lo que este tipo de prácticas ilegales son muy difíciles de erradicar.
Los tigres indios representan cerca de la mitad de las 4.500 especies que habitan en todo el continente asiático, un área que se extiende desde Siberia a Indonesia y desde China a India.