La elección de la entidad ganadora se realizó mediante una votación abierta a través de la página web del banco, donde están disponibles los videos explicativos de cada proyecto finalista. El periodo de votación concluyó el pasado 15 de diciembre y, tras el recuento, la asociación Apascide resultó ganadora con 8.675 votos de los 23.490 totales.
Las otras iniciativas finalistas fueron la entidad de ayuda social Paris 365 (7.333 votos), el proyecto de artes escénicas Teatro de lo Inestable (2.487), el mercado ecológico El Huerto de Lucas (1.950), las bodegas ecológicas Albet i Noya (1.588) y la escuela infantil sostenible Lucus Baby (1.457). “Es interesante señalar que los dos proyectos más votados son los enmarcados en el sector social, lo cual refleja una mayor sensibilidad por parte de nuestros clientes a la hora de dar su voto hacia este sector, más necesario ahora que nunca”, apuntó Mikel García-Prieto, director general de Triodos Bank.
Para esta primera edición, Triodos Bank seleccionó seis proyectos que han contado con financiación del banco, por su imprescindible labor en los ámbitos social, cultural y medioambiental. El objetivo de este premio es “apoyar a nuestros clientes de crédito a través del reconocimiento de lo que hacen”, explicó el director general de Triodos Bank durante la entrega.
Durante el encuentro de “Empresas con valores”, Triodos Bank reunió a clientes de los sectores que financia para reflexionar y debatir sobre los retos y oportunidades que existen para las empresas con criterios éticos hoy día.
En el primer coloquio, bajo el título: “La ética como valor central del negocio”, participaron Joan Antoni Melé, promotor de la banca ética y autor del libro Dinero y Conciencia, ¿A quién sirve mi dinero?; Víctor Viñuales, director ejecutivo de la Fundación Ecología y Desarrollo, y como moderador David Escamilla, periodista e impulsor de Barcelona Círculo de Negocios Éticos. Los ponentes debatieron sobre la ética empresarial y responsabilidad social y los retos que encuentran las empresas con valores. “Mediante la transformación a una economía ética, todo el mundo interviene, de tal manera que las empresas son una herramienta fundamental del cambio”, indicó Joan Antoni Melé. David Escamilla añadió que “no hay que olvidar pasar del PIB al ‘FIB’, esto es, la Felicidad Interior Bruta para no acabar en una sociedad deshumanizada”. Por su parte, Víctor Viñuales indicó que “en el siglo XXI no podemos seguir aceptando que el ADN de las empresas sea obtener el máximo beneficio económico”. Y añadió que “el fin último del sistema financiero y económico tiene que ser el bienestar de las personas”.
A continuación, se dio paso a la mesa “Emprender desde el corazón”, donde los seis finalistas del I Premio Triodos Empresas contaron sus experiencias y diferentes realidades.
Patxi X. Lasa, presidente de la organización de ayuda social Paris 365, en Navarra, expuso que el principal reto para su proyecto ha sido ser económicamente autosuficientes: “Lo hemos conseguido gracias a poco debate y mucha acción, trabajando con criterios de eficiencia, gracias al apoyo de la sociedad civil y a Triodos Bank, que nos permitió financiar nuestro proyecto en unas buenas condiciones”. De la misma forma Dolores Romero, presidenta de Apascide para la ayuda de personas sordociegas en Sevilla, destacó el papel de Triodos Bank en proveer financiación especializada para el sector social: “¿Por qué las personas con discapacidad no pueden llevar una vida independiente en España?”, planteó a todos los asistentes. “Nuestro centro surgió de la necesidad de dar atención especializada a nuestros hijos después de que acabasen la etapa educativa, el apoyo de la gente, de los medios de comunicación y de Triodos Bank ha sido crucial para hacer que nuestro proyecto haya seguido siendo viable”, quiso destacar.
Por su parte, María Fernández, socia fundadora de la escuela infantil Lucus Baby de Lugo, expuso cómo este proyecto aúna alimentación ecológica, energías renovables, -educación y salud infantil en un proyecto integrador. A su vez, Jacobo Pallarés, director artístico del Teatro de lo Inestable en Valencia, explicó que el teatro puede combinar la cultura con la rentabilidad económica.
Antoni Albert, copropietario de las bodegas ecológicas Albert i Noya, habló de los retos de producir vino ecológico, y Pilar Muñoz Calero, promotora del mercado ecológico El Huerto de Lucas en Madrid y médico, destacó la necesidad de recuperar la medicina con conciencia: “Podemos cuidar de nuestra salud proporcionando a nuestro cuerpo una buena alimentación, aire limpio y comida limpia. Pilar, afectada de sensibilidad química múltiple, explicó que en la búsqueda de la salud está el origen del Huerto de Lucas, un espacio saludable en el centro de la ciudad donde podemos educarnos para llevar una vida más sana”.