Desde la mañana del martes se venían registrando "unos niveles por encima de la normalidad de dióxido de nitrógeno" reconoció el gobierno en un comunicado. "El viento también dificulta la dispersión efectiva de los contaminantes del aire y promueve la formación de dióxido de nitrógeno a nivel de la calle", afirmaba el comunicado.
La calidad del aire en Hong Kong normalmente empeora en los meses de invierno, ya que los contaminantes quedan atrapados, sumándose a la contaminación generada por los vehículos de la ciudad, barcos y centrales eléctricas. El gobierno planea introducir zonas de bajas emisiones y ha ofrecido subvenciones para la sustitución de los vehículos más antiguos y, por tanto, más contaminantes.