Tras inaugurar el año pasado un huerto solar de 44.280 Vatios para abastecer de energía a los centros de formación profesional de la eco aldea, el nuevo proyecto, ahora en ejecución, aborda la electrificación de las 140 viviendas que lo componen (100 de niños acogidos y 40 del personal docente, médico y otros servicios). Cada vivienda estará alimentada por dos paneles fotovoltaicos. El conjunto residencial dispondrá de una potencia de diez kW, sólo para el consumo doméstico.
Nyumbani es uno de los proyectos más ambiciosos de Energía sin Fronteras. En marzo del pasado año entró en servicio el parque solar fotovoltaico, con una potencia de 45 kW, con capacidad para suministrar energía a los talleres, aulas y servicios del complejo de una extensión de 406 hectáreas de terreno.
Entre los beneficiarios directos de ese primer proyecto se encuentran los 100 estudiantes de la escuela de formación profesional y los más de 1000 niños y 100 abuelas que allí residen, la mayor parte de ellos huérfanos a causa del Síndrome de Inmuno-deficiencia Adquirida (SIDA) resultante de la infección por el virus de inmuno deficiencia humana (VIH).
Asimismo, un grupo de personal selecto recibió un curso intensivo de formación para gestionar y mantener las instalaciones solares, asegurando su sostenibilidad. El proyecto estuvo financiado por las empresas SunPower, HidroCantábrico, Iberdrola, Generalia, SmA, Praxia y Sönnesnschein.
En conjunto, además de eliminar la contaminación, el huerto solar instalado el pasado año ahorrará más de 10.000 litros de diésel a la administración del lugar, lo cual ampliará los fondos disponibles para servicios sanitarios, educativos y de creación de empleo. A través de este proyecto, Energía Sin Fronteras promueve el uso de energías renovables en áreas aisladas y habitadas por comunidades vulnerables.