"Es importante que tomemos el ejemplo decidido de otras ciudades europeas como París o Nueva York. En el caso de la capital francesa, está previsto que en 2020 los vehículos diesel tengan prohibido el acceso a la ciudad, mientras que en la capital norteamericana, el objetivo es que en 2020 un tercio de los 13.000 taxis que circulan por sus calles sean eléctricos", ha explicado Javier Redondo, Director del Proyecto Cero Emisiones de Nissan Iberia.
Según estimaciones realizadas por el IDAE con la introducción de 1.000 vehículos eléctricos en una ciudad se dejarían de emitir más 30.000kg anuales de gases contaminantes (incluyendo CO, NOx, HC...) y más de 2.000 toneladas de CO2.
Para un despliegue mayoritario del vehículo eléctrico en las ciudades, la compañía defiende que es crucial mantener un plan estable de ayudas directas a la compra, potenciar la infraestructura de carga, en especial la carga rápida, impulsar acciones de divulgación dirigidas a la sociedad sobre la tecnología eléctrica, así como establecer un plan de fiscalidad específica para los compradores de vehículos no contaminantes. Para eso, es imprescindible la colaboración público-privada.
Por su parte, Nissan trabaja activamente para llegar a una total implantación del vehículo eléctrico, a través de distintas líneas de actuación, entre las que destacan la instalación de cargadores rápidos CHAdeMO, que ya han llegado a los 1.800 en toda Europa o la colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, el Área Metropolitana de Barcelona y el Instituto Metropolitano del Taxi un Memorando a través de la que se han establecido diversas medidas para impulsar la movilidad sostenible en Cataluña.