En primer lugar, los residuos se hierven y el vapor de agua que se genera se separa de los sólidos secos. Éstos se alimentan en un horno, produciendo vapor que se utiliza para accionar un generador que produce suficiente electricidad para alimentar el procesador y dar subministro a la comunidad local. Paralelamente, el vapor de agua se introduce en un sistema limpio y se condensa para producir agua, detalla Business Green.
Todo este proceso se realiza en tan solo 5 minutos, lo que puede significar una revolucionaria solución para los 2 billones y medio de personas que no tienen acceso a agua en condiciones higiénicas, así como para mejorar el acceso a una energía más limpia.
La Fundación de Bill y Melinda Gates ha destinado 32 billones de dólares para el proyecto y da soporte a un programa piloto activo en Senegal, así como ayuda a Janicki a desarrollar un nuevo procesador capaz de dar respuesta a los desechos de 100.000 personas y producir así hasta 86.000 litros de agua potable por día y 250kW de energía.