Los estudiantes han organizado una cadena entre el centro y la Parroquia del Carmen en la que han depositado la comida aportada por las familias.
"Se trataba de organizar una actividad que vaya más allá de una recogida simple de alimentos y que implique más a los alumnos, ya que los alimentos pasan de mano en mano y los niños ven donde van a parar los productos", ha explicado la coordinadora de la iniciativa, María Aguilà. A la iniciativa, que el colegio inició el año pasado, se han sumado en esta ocasión unos 30 establecimientos de la zona.
La parroquia destinará los productos recogidos, en su mayoría legumbres, arroz, pasta y leche infantil, al comedor social de su Fundación Jericó, en el Centre Històric, en el que atiende diariamente a más de 120 personas.