En los últimos cuatro años se ha venido produciendo un retroceso lento pero continuo, y en este último estudio 17 de las empresas del IBEX puntúan menos que en el estudio del año pasado. Destacan en negativo los temas de transparencia y Buen Gobierno.
“Las cifras de nuestro estudio sólo corroboran los datos de otros fuentes de prestigio internacional, como el DJSI –que valora las mayores 1.500 empresas del mundo- y que este año han obtenido 45 puntos de media, cinco menos que el año anterior”, declaró García Perdiguero.
En el acto, moderado por Mónica Gálvez, directora editorial de CompromisoRSE, se presentaron también los estudios “Informe sobre la participación sindical en las empresas del IBEX-35” e “Informe sobre iniciativas de RSE en el ámbito de la pequeña y mediana empresa”. En el primero, presentado por Andrés Herrero Martín, se muestra una falta de información a los comités de empresa sobre temas como las filiales o las externalizaciones, políticas de igualdad poco eficaces o excesos de jornada sistemáticos.
El estudio referido a las PYMES, presentado por Charo Rodríguez Sánchez, muestra una brecha creciente entre hombres y mujeres, y una reducción de los convenios que recogen temas como la formación o la seguridad y salud respecto del año anterior.
La jornada fue clausurada por Miguel Ángel García Martín, director general de Trabajo Autónomo, Economía Social y RSE del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y Cándido Méndez, secretario general de UGT. Éste último manifestó que “el futuro de nuestro país pasa por un nuevo modelo de empresa, donde un elemento de gestión fundamental debe ser la Responsabilidad Social”. Una empresa donde haya calidad en el empleo y sea capaz de competir con valor añadido, innovación tecnológica y respetando los derechos sociales y laborales. Una empresa que debe aumentar su tamaño y que debe ser responsable socialmente.
Méndez resaltó que la aprobación de la Estrategia española de RSE, las directivas europeas sobre esta materia, el hecho de que exista una ley de economía sostenible, junto con los balances anuales que realiza UGT han permitido, en una situación muy complicada, mantener “la llama encendida” de definir la RSE, como algo fundamental, como una herramienta de gestión de la empresa.