La resolución se basa en la directiva de igualdad de trato en el empleo, que atiende a actos de discriminación por motivos de raza, color de piel, religión, opiniones políticas, edad, discapacidad, nacionalidad u origen étnico, pero no incluye la obesidad.
La aclaración surge del tribunal danés de Kolding. Un empleado del Ayuntamiento de Billund, Karsten Kaltoft, dedicado al cuidado de niños durante 14 años, fue despedido en 2010, según denuncia, por obeso. El Ayuntamiento alegó que el trabajador había descendido la carga de trabajo. En ese momento Kaltoft pesaba 160 kilos y declaraba: “No me siento como un discapacitado. No está bien despedir a una persona solo porque está gorda si está cumpliendo adecuadamente con su trabajo”, declaró a la BBC. “Me puedo sentar en el suelo y jugar con los niños. No tengo problemas de ese tipo”.
Según indica el tribunal, el concepto “discapacidad debe entenderse en el sentido de que no solo abarca la imposibilidad de ejercer una actividad profesional, sino también una dificultad en el ejercicio de esta”, informa El País.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en datos de 2014 informa que el sobrepeso y la obesidad son el sexto factor principal de riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen alrededor 3,4 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad. Además, el 44% de la carga de diabetes, el 23% de la carga de cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de la carga de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad.