Son los extremos más importantes presentados por el Govern la tarde del martes ante los representantes de la Taula sobre la Pobresa Energètica, mesa de trabajo en la que se encuentras presentes las principales asociaciones que luchan contra la pobreza energética. Las entidades ciudadanas acogieron las medidas de la Administración con reservas, y las calificaron de parche y cortina de humo, explica lavanguardia.com.
“Este invierno las compañías no interrumpirán el suministro de aquellas familias que acrediten su situación de vulnerabilidad económica con el correspondiente informe de los Servicios Sociales”, detalló Pere Torres, secretario de Empresa i Competitivitat de la Generalitat, a la salida de la reunión. Torres añadió que el pago de las facturas de la luz, el agua y el gas de estas familias necesitadas se llevará a cabo mediante la creación de un Fons de Solidaritat Energètica que estará dirigido por una fundación.
La previsión de la Generalitat es que esta fundación necesite alrededor de 40 millones de euros cada año. De ellos, al menos veinte millones de euros serán aportados por la Generalitat, las Diputaciones y otras administraciones públicas, mientras que se espera que el resto venga del sector privado.
“En estos momentos estamos negociando con las empresas suministradoras y otras compañías cuál ha de ser su implicación en este fondo”, añadió Torres. “También estamos estudiando como canalizar las aportaciones de usuarios particulares”.
Este fondo y la fundación que lo gestione podrían estar funcionado la próxima primavera. El Govern confía en contar con la colaboración de las empresas del sector para que no se produzcan cortes de suministros durante el invierno. Al parecer no hay todavía ningún acuerdo formal, pero sí un compromiso de las compañías.