"Me satisface que el Consejo Supervisor apruebe por unanimidad la nueva estrategia propuesta por el Consejo de Direccion, que dará a nuestros empleados y nuestros inversores perspectivas claras en dos empresas fuertes que sean viables de cara al futuro”, ha recalcado Werner Wenning, presidente del Consejo Supervisor de E.ON. Frente a nuevos retos, comentó Johannes Teyssen, CEO de E.ON, “queremos establecer nuestro negocio de un modo significativamente diferente. E.ON aprovechará el potencial de crecimiento creado por la transformación del mundo de la energía”.
De este modo, E.ON se dividirá en dos sociedades en 2016 para centrarse en el negocio de renovables, mientras que una nueva empresa dedicada a la generación eléctrica será sacada a bolsa. "Creemos firmemente que crear dos empresas independientes, cada una con un perfil y una misión diferenciados, es la mejor manera de asegurar los puestos de trabajo de nuestros empleados. Nuestra nueva estrategia, por lo tanto, no consiste en un programa de reducción de empleo", afirma Teyssen.
E.ON tendrá tres áreas principales de negocio: renovables, redes de distribución, y soluciones al cliente. Unos 40.000 empleados serán asignados a la empresa especifica, que, al concentrar las necesidades futuras de los clientes, asegurar que los empleados tengan buenas oportunidades de desarrollo en la compañía.
En su nueva configuración, E.ON se centrará en soluciones innovadoras, haciendo hincapié especialmente en ampliar su negocio eólico en Europa y en otros mercados objetivo seleccionados. También reforzará su negocio solar. Mejorará sus redes de distribución energética en sus mercados europeos y también en Turquía y las hará más inteligentes, de manera que los clientes puedan beneficiarse de nuevos productos y servicios en áreas como la eficiencia energética y la generación distribuida. A este efecto, E.ON ya aumentará sus inversiones el año próximo en unos 500 millones de euros en comparación con la cifra de inversión anteriormente prevista de 4.300 millones de euros.
Por medio de coinversiones, E.ON tiene asociaciones con nuevas empresas europeas y americanas que están desarrollando soluciones energéticas prometedoras que incorporan tecnologías del futuro. Además, el programa ":agile" de la compañía da respaldo a ideas de negocio innovadoras desarrolladas por empleados y otras personas y ayuda a los emprendedores a materializar su visión.
E.ON está separando claramente la producción de electricidad y gas y el trading de sus actividades empresariales con el cliente final. De este modo, la nueva organización permitirá a E.ON acelerar el empleo de nuevas tecnologías y al mismo tiempo realizará una aportación significativa a la seguridad del suministro. Ambas partes de la E.ON actual se desarrollaran de modo que garanticen su viabilidad futura. Con la nueva organización, los negocios actuales de E.ON tendrán continuidad en dos empresas que sean viables para el futuro, garantizando, según aseguran, los puestos de trabajo. La escisión no irá acompañada de un programa de reducción de empleo.
El primer paso de la escisión comportará el traspaso de E.ON de una mayoría del capital de la Nueva Empresa a sus accionistas, con el resultado de que la Nueva Empresa no estará consolidada. La intención de E.ON –a medio plazo y de forma que se ejerza la mínima presión posible sobre el precio de la acción– es vender las acciones de su minoría residual. Esto mejorará la flexibilidad financiera de E.ON para inversiones de crecimiento futuras. La flexibilidad financiera de E.ON se ve realzada asimismo por la desinversión de todas sus actividades empresariales en España y Portugal, que ha acordado vender a Macquarie, una firma de inversión australiana, por un valor de empresa de 2.500 millones de euros.
Las unidades de negocio de la Nueva Empresa no constituyen todavía una sociedad. En 2014 y 2015, por lo tanto, E.ON tomará las medidas legales necesarias para combinar estas unidades. Para asegurar la continuidad de la información, las unidades actuales de reporte de E.ON permanecerán sin cambios por el momento. E.ON espera realizar la escisión tras la aprobación de la junta general de accionistas de la compañía en 2016.