Para denunciar el olvido que están sufriendo los angoleños, la entidad realizó una performance con “body painting” en plena Gran Vía de Madrid en la que 17 voluntarios se pintaron completamente de blanco hasta lograr mimetizarse con la pared. Las personas que pasaban por allí pudieron conocer la situación de Angola y solidarizarse, donando a través de la primera hucha interactiva creada en el mundo.