Las embarcaciones de la Armada embistieron en varias ocasiones las zódiacs de Greenpeace, por las que una de las activistas cayó al mar, recibió dos cortes y sufrió una fractura. La activista, de nacionalidad italiana y 23 años de edad, fue trasladada por miembros de la Marina a su buque Relámpago y se encuentra fuera de peligro, aunque posteriormente fue llevada a Las Palmas. Otro activista también resultó herido y las embarcaciones de la organización también resultaron dañadas.
El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, culpó ayer domingo al Gobierno central del incidente. Así lo comunicó a los medios tras su visita a la ecologista en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín para mostrarle su apoyo. “Está muy animada y convencida de que su valiente actuación participando este esta acción pacífica de protesta debe servir para algo", dijo, informa El Mundo. Y añadió que quedó claro que al Gobierno de España "no le tiembla el pulso para utilizar los medios del Estado, que financiamos todos, en contra de una acción pacífica". Rivero atribuye la responsabilidad a quien dio las instrucciones para agredir de “una forma exagerada, no proporcionada, a una acción pacífica que tenía un objetivo, que es que no se lleven a cabo las prospecciones" y “de quien hace uso de los recursos del Estado para alinearse en favor de intereses privados en contra de los intereses públicos canarios".
El Arctic Sunrise continúa frente al barco de Repsol pero fuera de la zona de exclusión decretada por las autoridades, donde permanecerá por el momento para evaluar los daños sufridos y a la espera de que lleguen más barcos procedentes de las islas para sumarse a la protesta pacífica.
En la madrugada del sábado, el barco de Greenpeace fue conminado por parte del buque Relámpago a que dejara la zona, a lo que su capitán, Joel Stewart declaró: "Hemos recibido y comprendido su mensaje. Vamos a permanecer en posición. Estamos obligados a permanecer aquí, pues nuestro deber es proteger el medio ambiente y tenemos la obligación de hacerlo. No permitiremos estas imprudentes prospecciones petrolíferas del Rowan Renaissance en aguas profundas, ya que nosotros y los millones de personas que nos apoyan consideramos que son extremadamente temerarias. Instamos al Gobierno español a proteger el medio ambiente y a proteger a los ciudadanos de las islas Canarias en vez de proteger los beneficios privados de Repsol".
La organización ecologista pide a las autoridades que no olviden que el proyecto incumple varias directivas europeas y que el mayor desastre de la industria petrolera fue en esta fase de exploración que quiere comenzar Repsol: el desastre del golfo de México de 2010.