A la hora de enumerar qué tipo de medidas se están impulsando para conseguir este tipo de ahorros, en muchas de las sucursales de Banco Popular se están estableciendo sistemas de domótica y de instalación de luces LED, entre otras. "En estos momentos -explica Gascón- estamos superando el número de oficinas que teníamos previsto remodelar y el banco está invirtiendo más en este aspecto con lo cual, desde el punto de vista del ahorro, seguro que vamos a superar las expectativas que nos habíamos marcado."
El banco tiene previsto llevar a cabo, además, un curso de formación y sensibilización medioambiental dirigido a los empleados para explicarles por qué es importante ahorrar en la luz, que apaguemos el ordenador o que evitemos imprimir documentos innecesarios, entre otras cuestiones. "Estamos seguros de que a través de la concienciación y la sensibilización de toda la plantilla también vamos a conseguir promover un comportamiento responsable con el medioambiente entre nuestros empleados", apunta Gascón.
La directora de RC de Banco Popular prosigue explicando que también quieren tener "un mayor control del consumo" y que su intención es "obtener el consumo medio por empleado y, en base a este dato, poder detectar dónde tenemos alguna desviación a consecuencia de una ineficiencia en las instalaciones". Una información que permitirá a los responsables del banco detectar "aquellas sucursales que tenemos que remodelar en primer lugar porque tienen consumos más elevados a consecuencia de tener unas instalaciones más antiguas, equipamientos medioambientales poco eficientes, etc."
Además de ser la primera empresa del Ibex 35 en compensar el 100% de sus emisiones directas en España, Banco Popular está certificada como entidad neutra en emisiones de CO2 derivadas del alcance 1 y 2, lo cual se debe, en palabras de su directora de Responsabilidad Corporativa "por un lado, a que la totalidad de la electricidad que consumen las oficinas de Banco Popular proviene de fuentes renovables y, por otro lado, a que compensamos las emisiones directas a través de un proyecto de plantación de árboles en Chiapas, México".
De ahí, y de que el banco ya asuma un cobrecoste en el tipo de electricidad que contrata, que la neutralidad en CO2 de estos alcances no suponga para el banco un coste abrumador. "Algo que no estamos obligados a hacer, pero que el banco hace por convicción, porque consideramos que es importante la manera en la que se hacen las cosas", concluye Ana Gascón.