Tal y como explica el director general de Asuntos Públicos y Regulación de Telefónica, Carlos López Blanco, en solo diez años, de 2005 a 2015, se pasará de 220 millones de conexiones de banda ancha en el mundo a 4.000 millones, el 75% de las cuales serán de banda ancha móvil, y el tráfico de datos se multiplicará por 35. “La velocidad de cambio en Internet no tiene precedentes. Está mejorando el estado de bienestar de la sociedad, cambiando nuestras vidas a mejor… Pero la velocidad y la magnitud de todos estos cambios también están generando desequilibrios a nivel mundial”.
Retos de futuro
En la actualidad tienen acceso a Internet 2.300 millones de personas, lo que significa que 4.600 millones aún no lo tienen, dos tercios de la población mundial, la mayoría de ellas habitantes de países en vías de desarrollo. Según se recoge en el Manifiesto, más de tres cuartas partes de las empresas de Internet están localizadas en EE.UU., y Europa y Norteamérica, que acogen a un 16% de la población mundial, han realizado el 82% de las solicitudes de registro de los dominios genéricos de alto nivel.
Y por ello, para acabar con esas desigualdades y poner al alcance de todo el mundo la tecnología y la conectividad, Telefónica ha identificado tres grandes retos de futuro: accesibilidad, apertura y confianza digital. En primer lugar, en relación a la accesibilidad, Internet ha de ser accesible a todo el mundo, y para ello deben darse tres circunstancias: que sea asequible, tanto la conectividad como los dispositivos; que la población esté formada en su uso y que existan las infraestructuras adecuadas. En segundo lugar, la apertura, ya que para que Internet siga siendo motor de crecimiento e innovación ha de ser una red abierta, circunstancia que ahora no se da, con dos sistemas operativos copando el 90% del mercado. Telefónica aboga por una “vida digital portátil”. Por último, la confianza digital. Para el desarrollo de la economía de Internet y el acceso a la red más amplio posible, es necesario que los usuarios se sientan cómodos en ese entorno y seguros a la hora de compartir sus datos personales en las redes. La transparencia, el control de la privacidad y la seguridad de los datos son aspectos fundamentales.
¿Cómo crear un Internet abierto y seguro? El decálogo
Para afrontar estos tres retos, el Manifiesto Digital propone diez recomendaciones enfocadas a la creación de una experiencia de Internet abierta y segura.
“El Manifiesto Digital no es un trabajo cerrado, es sólo el comienzo del camino, el punto de partida de un debate en el que caben todas las perspectivas sobre cómo conseguir una Internet abierta y segura en la que la tecnología esté al alcance de todos”, concluyó López-Blanco.
Durante el acto de presentación en el Espacio Fundación Telefónica, López Blanco estuvo acompañado por el vicepresidente de Fundación Telefónica, Emilio Gilolmo, y por tres destacados representantes del ecosistema digital en distintos ámbitos: Mitchell Baker, CEO de Mozilla, Michael Kende, Chief Economist de ISOC y Carlos Barrabés, CEO de Barrabés y uno de los pioneros del comercio electrónico en España. También participó en la mesa redonda Chema Alonso, reconocido hacker y CEO de la empresa de seguridad del grupo Telefónica, Eleven Paths.