“No es lógico que en una ciudad mediterránea la gran mayoría de las azoteas estén cerradas y no tengan ningún tipo de uso”, ha explicado el alcalde Xavier Trias. Por su parte, el teniente de alcalde de Hábitat Urbano, Antoni Vives ha asegurado que “si todos los tejados se recuperaran, se conseguiría una superficie útil de 1.700 hectáreas, el equivalente a dos distritos del Eixample”. Un ejemplo de ello es la nueva Biblioteca Municipal del barrio de Vallbona, que contará con una cubierta verde con césped. Otros edificios municipales que plantean azoteas vivas son el Museu Blau y el Mercado de la Vall d’Hebrón.
La medida de Gobierno ayudará a las comunidades de vecinos, que podrán recibir hasta el 50% del coste de sus proyectos, hasta un máximo de 60.000 euros. Los proyectos son acumulables, por lo tanto, las comunidades podrán recibir ayudas tanto por el proyecto de rehabilitación como por el de renaturalización de la azotea.
Acceso a las ayudas
Para acceder a las ayudas de rehabilitación habrá que mejorar aspectos como la estanqueidad y aislamiento de cubiertas, medianeras y patios de luces, así como contemplar instalaciones de ahorro energético. En cuanto a las ayudas para la renaturalización se deberá presentar un proyecto que incluya la instalación de riego automatizado y un año de contrato de mantenimiento, así como explicar aspectos como las especies de plantas que se utilizarán y el tipo de sustrato.
Según informan desde la web del consistorio barcelonés, para facilitar la aprobación de las rehabilitaciones por parte de las comunidades de vecinos, el Parlamento está impulsando una reforma del Código Civil ya que hasta ahora establecía que las decisiones en una comunidad de vecinos debían tomarse por unanimidad. Con esta reforma, bastará con la aprobación de la mitad más uno de los vecinos.