Los objetivos de esta actividad son satisfacer una inquietud social, promover el trabajo en equipo y conocer mejor la realidad social de su entorno. Por otro lado, el fin es infundir en los alumnos valores solidarios de carácter personal, social, cívico y medioambiental. Previamente, a todos los voluntarios se les impartió la formación necesaria y se les facilitó el material didáctico para impartir estos cursos con alto nivel de profesionalidad. “Gracias a este tipo de voluntariado aprendes que con un poquito que aportemos cada uno, podemos tener un mundo mejor”, destacó uno de los voluntarios.
El 2014 ha sido el segundo año consecutivo en que empleados de Repsol han participado en este proyecto, que ha contado con la novedad de incorporar en cada grupo a un voluntario con discapacidad de la Fundación Down Madrid.