La calidad del aire en Londres es seriamente preocupante desde hace años. Ahora el gobierno quiere liberarse de los coches diesel para que no agraven la cuestión, una vez demostrado que los motores alimentados con dicho combustible emiten más micropartículas de hollín y dióxido de nitrógeno, que los de gasolina. A su vez, son causantes de las nubes grisáceas en las ciudades y de miles de muertes prematuras, informa El País. El mismo diario añade que investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyeron que el humo de los vehículos diésel podía causar cáncer de pulmón y posiblemente de vejiga.