Los servicios de catering, mayormente subcontratados, estarán obligados a ofrecer pescado dos veces por semana, fruta fresca durante todo el día y reducir la sal en las comidas. Además, se ofrecerá una alternativa al menú para los pacientes, así como alimentos fuera de las horas de comida establecidas. De no ser así, los centros se enfrentarán a multas o a perder contratos con el NHS, informa ABC.
Se realizará también un ranking de los diferentes servicios de los hospitales, en función de la calidad y variedad de la comida, la disponibilidad de fruta fresca y la capacidad de comer entre comidas, que saldrá publicado en la web de NHS. En él se incluirá lo que el hospital se gasta diariamente en comida por paciente.