La ley incentivará el uso de energías renovables no convencionales, entre las que destacan la hidráulica, la mini hidráulica, la de biomasa, la de geotermia o la solar, y minimizará los conflictos ambientales generados por la dependencia actual del país de las fuentes de energía a base carbón y petróleo, informa Semana Sostenible. Además, se generarán incentivos arancelarios, contables y tributarios para permitir la apertura a la importación de nuevas tecnologías al país y fomentar la investigación en este campo.
“Menos contaminación y mayor eficiencia es el objetivo de esta iniciativa”, explicó el Ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta Medina. Y añadió que "mediante esta Ley se declaran las energías renovables como asunto de utilidad pública, de interés social y de conveniencia nacional, dado el carácter substancial que tiene la utilización de estas fuentes no convencionales en la protección del medio ambiente y en el uso eficiente de la energía".
Por ello, se fomentará el aprovechamiento energético de la biomasa agrícola y forestal, los residuos sólidos que no sean susceptibles de reutilización y reciclaje, el recurso eólico en proyectos de generación en Zonas No Interconectadas (ZNI), y el potencial de la geotermia y la energía solar, informa el Ministerio de Minas y Energía en un comunicado.
Se va a desarrollar un primer piloto en San Andrés y Providencia, para que la isla se sirva de alternativas energéticas. Por otro lado, se constituirá el Fondo de Energías no Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge), con el fin de financiar iniciativas de fuentes no convencionales de energía y su gestión eficiente, con recursos tanto públicos como privados y de carácter internacional.