El gobierno francés anunció en abril la obligación de apagar el móvil durante 11 horas al día a consultores e ingenieros que ocupen cargos de responsabilidad en el país. Sus objetivos: cumplir el “tiempo de reposo y obligación de desconexión” y no superar las 13 horas de duración, máxima y excepcional, de la jornada laboral, evitando sobrecargas de trabajo. En este sentido, los expertos consideran la sobrecarga de trabajo y las nuevas tecnologías como causantes de estrés laboral, una patología que la Organización Mundial de la Salud ya ha definido como “epidemia mundial”. De hecho, la mitad de los trabajadores europeos, el 51%, percibe el estrés como algo habitual, según el último sondeo de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA). El mismo estudio apunta a que la segunda causa de este estrés, en un 66% de los casos, son las excesivas jornadas laborales o la carga de trabajo. Un hecho que se agrava cuando hacemos un uso indebido de los aparatos electrónicos.
Es una paradoja teniendo en cuenta que las nuevas tecnologías han sido consideradas elementos que facilitan la conciliación de nuestra vida laboral y personal. De hecho, una práctica cada vez más habitual para permitir dicha conciliación es el ‘teletrabajo’, consistente en trabajar desde casa, mantener reuniones virtuales o tomar decisiones en tiempo real. Sin embargo, el director general de la comunidad laboral Trabajando.com, Javier Caparrós señala que se puede transformar “en un arma de doble filo”, donde te enfrentas a “un trabajo sin horario y que te consuma todo el día”.
En general, depende de uno mismo aprender a desconectar del trabajo, así como gestionar y organizarse adecuadamente el tiempo y hacer un buen uso de las nuevas tecnologías. Un reto que se plantea difícil ya que dependemos de la inmediatez de la información, hasta el punto de considerar inapropiado no responder al momento un mensaje de correo que nos llega a nuestro Smartphone cuando ya no estamos en la oficina. Esto, añadido a la necesidad de estar conectados con el resto del mundo las 24 horas, plantea debates que requieren una profunda reflexión, personal y colectiva.
¿Te impiden las nuevas tecnologías desconectar del trabajo una vez finalizada la jornada laboral?
Arturo Castro / 39 años / Empresario
“Hoy en día con el móvil estamos todo el día conectados. Y no sólo el teléfono, también iPads, tablets, ordenadores… Por desgracia es así, y por eso me llevo trabajo a casa. Ahora en Francia ha salido una ley que limita estas sobrecargas de trabajo y estaría bien que se aplicase aquí, porque si nosotros mismos no sabemos conciliar la vida laboral y la personal quizá necesitamos una ley que nos obligue a hacerlo. Creo que depende de nosotros y que responde a una cuestión de tiempo, para que no se nos acumule todo el trabajo de golpe”
David Nájar / 43 años / Asesor fiscal
“Trabajo todo el día con el móvil, completamente enganchado a él y respondiendo consultas. Aunque cuando me voy a casa directamente no me llevo el móvil, ni la agenda. Tomé la determinación de no hacerlo más porque antes me pasaba 20 horas trabajando”
Nil Sanmartí / 21 años / Periodista en prácticas
“Siempre estoy usando el móvil y la tecnología porque no tengo un horario fijo. Muchas de las tareas diarias, ya sean de producción a través del teléfono o para establecer contacto usando las redes sociales, las realizo fuera del horario laboral estricto. Sin embargo, aunque tiendo a mezclar la vida profesional y la personal, tengo momentos en los que me obligo a parar y puedo desconectar sin problemas, sobre todo en vacaciones”
Irma López / 35 años / Empleada de banca
“Desconecto una vez en casa, pero me gusta seguir usando el móvil para entretenerme en las redes sociales. Además, soy madre y tengo que saber desconectar del trabajo para dedicarme a mi vida personal. Creo que todo depende de uno mismo: tú tienes las herramientas y las puedes usar dentro del horario laboral, o no”.
Albert Coll / 30 años / Autónomo
“Cuando acaba la jornada laboral sigo utilizando aparatos tecnológicos. Creo que es positivo para la vida profesional ya que estás más disponible. Aunque te llenas de estrés y es negativo para la vida personal, que se complica un poco más: estas siempre disponible, más si trabajas para uno mismo como yo, y te pasas las 24 horas al teléfono”
Anna Cortijo / 50 años / En paro
“Consulto mucho el móvil e Internet, prácticamente para todo. Incluso cuando llego a casa tengo el móvil siempre conectado, las 24 horas, porque tengo hijos y me gusta saber de ellos y estar conectada, sobre todo a través del whats app. Sin embargo creo que deberíamos desconectar, sobre todo a mi edad, porque hay tiempo para todo. Yo personalmente me puedo permitir el lujo de desconectar cuando me apetece, ya que no trabajo actualmente y no tengo la obligación de estar siempre conectada”
Lluís Segura / 41 años / Piloto
“Nunca me han gustado los aparatos electrónicos, me gustan más las personas que las máquinas. Las utilizo estrictamente a nivel profesional y cuando es necesario. Cuando llego a casa prefiero leer un libro, salir en bici o salir a pasear por la playa y la montaña, no me gusta perder el tiempo delante del ordenador”.
Alfredo Gómez / 53 años / Conserje
“Uso el móvil habitualmente en mi trabajo porque tengo que estar localizable, tanto para el presidente de la comunidad, así como para los vecinos. También para el administrador de la finca, por si debe llamarme por cualquier incidencia. En general, cuando llego a casa, no me llaman casi nunca, pero tengo que tener el móvil cerca, porque siempre puede pasar cualquier cosa y debo estar localizable”