A su vez, el consumo eléctrico de estas empresas, corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, ha aumentado un 3,1% respecto al mismo periodo del año anterior. Por sectores, el consumo de la industria ha ascendido un 5% y el de los servicios ha descendido un 2,1%.
Comparado con julio del 2013, de las cinco actividades con mayor consumo eléctrico, la demanda de la metalurgia subió un 7,9%, la industria química un 3,4%, la fabricación de otros productos minerales no metálicos un 7,4%, la industria de la alimentación un 4,1% y la del papel descendió un 3,1%. Otras dos actividades que más han aportado al crecimiento del consumo han sido el transporte terrestre y por tubería (22,8%), la industria química (3,4%) y la industria de la alimentación (4,1%).