De acuerdo con el informe, realizado a partir de entrevistas con los responsables de RSE de las empresas internacionalizadas españolas del IBEX35, el progreso de la internacionalización y el progreso de la RSE avanzan de la mano y se retroalimentan. Tal y como comentó el autor del informe y director del Global Centre for Sustainable Business, Manuel Escudero, para un 83% de las empresas analizadas, la razón básica del progreso en la RSE que han experimentado a través del proceso de internacionalización se ha debido al aprendizaje respecto a los riesgos no financieros de la empresa. Y para el 66%, el motor de su aprendizaje se ha basado en que han encontrado nuevas oportunidades de creación de valor en los nuevos contextos locales.
Las empresas internacionalizadas reconocen asimismo en el estudio que el papel preponderante jugado por parte de los inversores institucionales. Su creciente exigencia de prácticas de desempeño de la RSE como condición de inversión está impulsando que la RSE se convierta en un elemento activo en los “road shows” de las empresas.
Por otra parte, la RSE se ha convertido en una palanca de primera importancia para asegurar una relación sostenible y positiva de las empresas cuyas actividades tienen un impacto significativo en las economías y sociedades en países emergentes o en desarrollo con las autoridades de esos países, así como con las comunidades locales.
Las empresas entrevistadas señalan que en los casos en los que venden a clientes que no son consumidores finales, la RSE empieza a ser una herramienta útil para conseguir la contratación de nuevos proyectos.
El director del Global Centre for Sustainable Business explicó también que el informe también refleja que la función de RSE es global y al mismo tiempo actúa de manera local. Así, en un 42% de las sociedades analizadas, el alto comité de RSE que funciona afectando transversalmente a la empresa, se reproduce a escala en los países en los que opera. En un 42% de los casos la función de RSE tiene una red de interlocutores o especialistas en los diversos países, pero el 58% de las empresas, tiene un equipo de RSE en cada país principal donde opera la compañía o está avanzando ya en esa dirección a partir de la existencia de equipos en algunos países.
Además, en el 91% de las organizaciones objeto de este análisis, los objetivos anuales de RSE se realizan en iteración entre la función de RSE y las unidades de negocio o los equipos locales.
La RSE se ha incorporado ya a los elementos de desempeño de las funciones corporativas, las unidades de negocio y las filiales y ese proceso no tiene marcha atrás, señalan las empresas analizadas, de las que un 50% afirma que el compromiso con la sostenibilidad se encuentra inscrito en la misión o en la visión que tienen de su negocio. En la inmensa mayoría de estas empresas (el 83%) existe un órgano ejecutivo y transversal que dirige la RSE y su función se encuentra al más alto nivel. En el 58% de los casos, existe un subcomité del consejo de administración de seguimiento de la RSE.
El papel de la RSE en la internacionalización
Después de la presentación del estudio elaborado por el Global Centre for Sustainable Business de Deusto Business School, se abrió el coloquio moderado por la directora general de DIRSE, Isabel Roser, con la participación de responsables de RSE que han participado en la elaboración del estudio.
En su intervención, el director global de Reputación y Responsabilidad Corporativas de Telefónica, Alberto Andreu, afirmó que “en economías más informales o en países en vías de desarrollo, la transparencia y la información de series de cinco años ha supuesto una gran ventaja competitiva puesto que nos ha situado en una mejor posición frente a nuestros competidores”. Además, Andreu explicó que la diferenciación de Telefónica en el sector de las Telecomunicaciones ha ido ligado a aquellos productos vinculados al desarrollo sostenible como por ejemplo las Smart Grids.
Por su parte el director de RSE de Inditex, Félix Poza, destacó la importancia de la RSE en la cadena de suministro en empresas que, como Inditex, tienen proveedores en 57 países. “Es muy importante asumir códigos éticos y trasladarlos a la cadena de suministro y luego establecer unas políticas de compliance para comprobar su cumplimiento. La mayoría de las veces, el Código Ético va más allá de la legislación local y esto provoca una situación a veces difícil de entender por parte de las empresas locales, pero al final la RSE permite a la empresa interaccionar con los proveedores más allá del ámbito comercial”. Para explicó Félix Poza, “es una necesidad poner en marcha políticas que te permitan controlar la cadena de suministro, pero deben ir más allá del ámbito reactivo. En el 2001, la motivación de la RSE era evitar un posible riesgo por parte del proveedor, esta idea ha ido evolucionando hasta el punto que ahora buscamos mejorar al proveedor para tener un producto mejor”.
Mientras que el director de Responsabilidad y Reputación Corporativas de BBVA, Antoni Ballabriga, comentó que la entidad financiera se encuentra en una fase en la que se habla de Banca Responsable. “Cuando forma parte de la estrategia de la compañía, la visón de la RSE cambia porque se ve esta aproximación de hacer Banca Responsable como un elemento esencial de extender un modelo de negocio a todas aquellas geografías en los que estamos presentes, con las singularidades propias de cada país. Ahora la Responsabilidad Social no es algo más que hacer y que nos ayudas en muchos temas, sino que es un vehículo para ayudarnos a ser un mejor banco en todas las geografías donde estamos presentes”.