"Tiendas y oficinas cerradas, la tensión en su el nivel más alto de los últimos años y los niños especialmente impactados por la situación", así describen la situación trabajadores de Acción contra el Hambre en la franja, un equipo compuesto por ocho personas. La organización se muestra especialmente preocupada por la destrucción de una planta de tratamiento de aguas y dos estaciones hídricas. "El suministro de agua a más de 31.000 personas se ha reducido o interrumpido en la ciudad de Gaza, Khan Younis y Beit Hanoun. Los daños producidos en una planta de tratamiento de aguas han provocado el vertido de aguas residuales al mar, poniendo en peligro el medio de vida de los pescadores en la zona. Las infraestructuras civiles se han visto gravemente afectadas: cuatro líneas de suministro de electricidad a Gaza han sido dañadas durante las últimas 48 horas y el 75% de la ciudad está ahora sin energía eléctrica", asegura desde Jerusalén el Director País de Acción contra el Hambre en el Territorio Palestino Ocupado, Paolo Lubrano. Además dos plantas de tratamiento de agua han sido alcanzadas por las bombas.
Hasta el momento, los desplazados se ven obligados a alojarse en los espacios públicos de la ciudad de Gaza, con la urgente necesidad de asistencia alimentaria. En este sentido y para evitar un deterioro de la situación humanitaria, Acción contra el Hambre apela a un alto el fuego para salvaguardar la integridad de la población civil, tanto palestina como israelí. El Ministerio de Asuntos Sociales ha pedido una intervención de urgencia a Acción contra el Hambre para cubrir las necesidades alimentarias de 200 familias en el campo de refugiados del distrito de Khan Younis, en el suroeste de la Franja. En estos momentos se ha puesto en marcha la logística necesaria para poder realizar una distribución urgente a 400 familias desplazadas y brindar apoyo en las labores de reparación de la red de agua municipal.
Sin embargo, la presencia de Acción contra el Hambre en la zona es previa a la presente operación militar. La precaria situación del saneamiento en la franja constituía un verdadero problema de salud pública: en Gaza el 90% del agua está contaminada y no se puede beber. En este sentido, el tratamiento de aguas residuales y el acceso al agua segura son dos de sus principales ejes de trabajo. En 2013 los programas de Acción contra el Hambre consiguieron mejorar el acceso a agua, saneamiento e higiene de 123.000 personas.