Entre contratos complicados, largas negociaciones y regulaciones anticuadas, empresas como Wallmart, Mars y Sprint han sido obstaculizadss en sus intentos de ir más allá de conseguir certificaciones enegéticas para adquirir energías procedentes de otras fuentes de generación renovables como la solar o la eólica.
Tal y como apunta Kevin Rabinovich, director global de sostenibilidad de Mars, "representaba un gran esfuerzo por nuestra parte en un área donde no somos expertos como es la producción de energía".
Grandes nombres, gran influencia
Ahora, una docena de empresas de renombre, hartos de su lucha, se ha unido para tratar de cambiar los acuerdos que rigen los Principios de Compradores de Energía Renovable que están actualmente en vigor. Este manifiesto está destinado a impulsar los servicios públicos, junto con los reguladores estatales y locales, para considerar nuevos modelos de contratación que ayuden a que las grandes y pequeñas empresas cumplan sus objetivos respecto a las energías limpias.
La lista de los partidarios iniciales incluye Bloomberg, Facebook, General Motors, Hewlett-Packard, Intel, Johnson & Johnson, Mars, Novelis, Procter & Gamble, REI, Sprint y WalMart. En conjunto, estas empresas necesitan más de 8,4 millones de megavatios-hora o de energías renovables para cumplir con sus compromisos actuales.
Walmart comenzó su meta de 100 por ciento de energía renovable hace varios años. "Si podemos comprar energía renovable pormenos, podremos operar con menos y podremos lograr ahorros", dijo David Ozment, director de energía de Walmart, que aspira a cubrir el 100% de sus necesidades de electricidad a través de fuentes renovables. Para tal objetivo, el minorista ya ha invertido en más de 250 proyectos en placas solares, pilas de combustible y turbinas de viento.
Pero pocas empresas tienen los medios - o el interés - para convertirse en un generador de energía, y esa fue una de las mayores motivaciones para establecer los principios del manifiesto. "Creemos firmemente en que cuando los grupos de empresas que actúan como principales actores del mercado se unen pueden cambiar los mercados", dijo Marty Spitzer, director Climático y de Políticas de Energía Renovable de la Fundación World Wildlife, que junto con el Instituto de Recursos Mundiales ayudó a orquestar la creación de los principios. El Instituto Rocky Mountain también participó en su definición y perfeccionamiento.
Las empresas firmantes del manifiesto buscan mejores condiciones para adquirir energía renovable, un coste competitivo a caballo entre las tasas de energías tradicionales y las renovables, un acceso a largo plazo y a precio fijo a la energía renovable, acceso a nuevos proyectos que reduzcan las emisiones más allá de las permitidas, aumentar las vías de financiación implicando a terceros gracias a la simplificación y estandarización de contratos y la oportunidad de trabajar codo a codo con servicios públicos y reguladores para ampliar las opciones de compra de renovables.