Según el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la red eléctrica de Nicaragua tan sólo llega al 72,9% de las viviendas del país, porcentaje que se reduce hasta el 41,3% en las zonas rurales como en las que se van a instalar estas placas solares. Gracias a esta donación, los habitantes podrán disfrutar de más horas de luz y alargar su jornada en la producción de sombreros, bolsos o artesanía local, permitiéndoles generar más ingresos en un país en el que el 46% de la población de encuentra en estado de pobreza, dato que se eleva hasta el 68% en las zonas rurales, según datos del BCIE.